En la segunda mitad del siglo XX se fueron produciendo tanto nuevos desarrollos del movimiento moderno en sus múltiples posibilidades, como alternativas críticas. En las últimas décadas del siglo se produjo incluso un radical cuestionamiento del concepto mismo de la modernidad a través de su desconstrucción, y que en arquitectura fue interpretado a través de los movimientos denominados desconstructivismo y arquitectura posmoderna, que no son ni mucho menos las únicas posibilidades expresivas de un periodo, que llega hasta el siglo XXI, que se caracteriza por la abundancia y variedad de obras, estilos y creadores
La Arquitectura se caracterizó, en la Europa de los siglos XVI al XVIII, a desarrollar un capitulo propio en el panorama constructivo de la Edad Moderna. Sin embargo, la arquitectura renacentista y barroca en Hispanoamérica no es igual en todas las regiones. Mientras la arquitectura colonial resalta en el virreinato de La Nueva España y en la ciudad de Lima, en otras zonas no alcanza ese desarrollo.
Es el caso de gran parte de América del Sur, y el caso particular de Chile, el cual representaba los suburbios de la periferia: si Lima artísticamente se acercaba a Europa, Santiago lo haría de Lima.
Barroco Arquitectónico Colonial
La región central fue la poblada por los colonos. Esta posee una zona de interés arquitectónico: la parte limitada por las ciudades de La Serena y Concepción. Entre ellas, Santiago, donde está la mayor parte del patrimonio arquitectónico del país. Esta situación hace que existan dos sectores bien marcados. Al norte, la arquitectura rural e indígena de la árida Atacama; al sur, la arquitectura insular de Chiloé, promovida por los jesuitas alemanes.
Las guerras araucanas y los terremotos determinaron de alguna manera que no exista un arte colonial desarrollado hasta el siglo XVIII. Tal situación necesita, en muchas ocasiones, la búsqueda de planos, documentos y textos de la época que permitan tener una idea de cómo fue esta obra tristemente destruida. La frecuencia de los terremotos obligó a los arquitectos a concentrarse en la búsqueda de soluciones constructivas que solucionaran los daños. De esta forma, el desarrollo de una arquitectura horizontal, con una cimentación calculada, hace que la arquitectura chilena sea una particularidad, dentro del sistema colonial.
Las arremetidas indígenas se cuentan desde la fundación de la ciudad de Santiago, el 12 de febrero de 1541 por Pedro de Valdivia . Al tiempo, ésta fue destruida por los indígenas, pero fue reconstruida inmediatamente después. A la fundación de Santiago le seguirán durante el siglo XVI las de otros núcleos urbanos, que fueron acrecentando la metropolización del territorio. Posteriormente, en 1544 se fundaron Valparaíso y La Serena; en 1550, Concepción; en 1552, Valdivia; en 1558, Osorno; en 1576, Castro. Una segunda fase en los asentamientos urbanos tuvo lugar ya en el siglo XVIII, cuando se crearon las ciudades de Copiapó, Quillota y Ancud.
A las ciudades recién fundadas pronto llegaron las órdenes religiosas con su estilo arquitectónico, a través de la construcción de capillas, colegios, iglesias y conventos. La arquitectura religiosa, al igual que las casas municipales, los palacios de los gobernadores, los hospitales y otros edificios públicos, son los elementos arquitectónicos que van a embellecer y aristocratizar la ciudad, otorgándole su característico perfil colonial.
Volviendo al tema de los terremotos, éstos han perjudicado el patrimonio arquitectónico y urbano. El peligro sísmico ha particularizado la arquitectura en muchas zonas de Hispanoamérica. Así, se producen las soluciones góticas, el desarrollo horizontal de los edificios, la presencia de contrafuertes y la escasa altura de las torres, son algunas de las características que singularizan la arquitectura latinoamericana frente a los estilos europeos.
En Chile, los movimientos telúricos han sido enormemente destructores. El mejor ejemplo de ello ha sido de que en Santiago sólo se conserva un edificio del siglo XVI, el convento de San Francisco (1586-1628), el cual ha resistido estoicamente los continuos movimientos de tierra. La mayoría de los edificios del Chile colonial no tuvieron esa suerte, desapareciendo debido a los terremotos de 1647 y 1730.
La arquitectura de Mesopotamia hace referencia a las características comunes de las construcciones desarrolladas en la cuenca de los ríos Tigris y Éufrates desde el asentamiento de los primeros pobladores hacia el VII milenio a. C. hasta la caída del último Estado mesopotámico, Babilonia.
Los mesopotámicos construían sin mortero, y cuando un edificio ya no era seguro o no cumplía su tarea se derribaba y volvía a construir en el mismo emplazamiento, o se rellenaba y se construía encima. A lo largo de los milenios esta práctica dio lugar a que las ciudades mesopotámicas se encontrasen elevadas en suaves colinas sobre el territorio que las circundaba; a estos promontorios se les llama tells.
Utilizaron muy poco la piedra y la madera ya que sólo podían obtenerse de los países limítrofes. El suelo es arcilloso, fangoso, y esto los llevó a utilizar el barro como material constructivo. Primero lo emplearon en bloques o adobes de barro con mezcla de paja y colocados humedecidos de modo que secaba la pared entera. Luego, los secaron al sol, adobe por adobe. Inventaron después los ladrillos de arcilla pura, colocados al horno; y, posteriormente, para preservarlos mejor de la humedad, los sometieron al procedimiento del esmaltado y vidriado.
Los ladrillos en los muros eran unidos con cal o asfalto, y para la cubierta, sustituyeron el sistema adintelado egipcio por la bóveda formada de arcos de medio punto contiguos.
Tipos edificatorios
Dada la importancia de la vida terrenal así como la preocupación por la muerte, las edificaciones más representativas eran el templo y el palacio. Sin embargo, como en toda sociedad tenían gran importancia las viviendas, urbanas o no, y los sistemas de defensa.
El templo era un centro religioso, económico y político. Tenía tierras de cultivo y rebaños reglados por funcionarios propios (algunos de los mar bani), almacenes para guardar las cosechas y talleres donde fabricar utensilios, estatuas de cobre y de cerámica. Los sacerdotes organizaban el comercio y empleaban a campesinos, pastores y artesanos, quienes recibían como pago parcelas de tierra para cultivo de cereales, dátiles o lana. Solían ser edificios de una planta, con varios patios y una secuenciación de salas en laberinto o bien ordenadas en hilera en torno a un patio. Los más grandes se construyeron dentro de espacios amurallados con otros edificios como los zigurats y habitaciones para peregrinos, mientras que los primeros y más pequeños se componían de un recibidor y una sencilla habitación para la adoración. Cada templo se utilizaba para las precisiones religiosas de su divinidad, de modo que se celebraba la festividad de Año Nuevo en el templo correspondiente o la unión de mujeres con extranjeros en los templos de Milita.
El zigurat (ziqurat en algunos textos) era una edificación monumental ligado al templo y dedicado a una divinidad. Se utilizaba también como observatorio astronómico. Estaban compuestos por una serie de pisos a cada cual de menores planta y altura, y pintados de distintos colores. Unas escalinatas permitían la ascensión hasta los pequeños templetes que los coronaban. Se convirtieron en los edificios más representativos de Mesopotamia, de modo que el zigurat de Marduk en Babilonia (Etermenanki, en sumerio Casa del cielo y de la tierra) ha sido identificado como la bíblica Torre de Babel.
Viviendas
En los sellos cilíndricos sumerios aparecen cabañas construidas con juncos. Los juncos, doblados en una parábola invertida, funcionan como pórticos y sirven de base para atar a ellos otros juncos rectos que los arriostran. Resulta una estructura abovedada que se recubre con esteras de juncos o barro. Este tipo de arquitectura, a pesar de ser prehistórico, sigue utilizándose por las tribus árabes nómadas.
Las casas colmena, habitualmente realizadas en adobe o piedra, son casas formadas por dos cuerpos; uno principal circular o cónico al que se le adosa un segundo cuadrado más bajo.
La casa patio (bītu en idioma acadio), típica mesopotámica desde los tiempos de la hegemonía de Ur, es una casa de planta dispuesta en torno a un patio. En el caso de que fueran circulares se construía a uno o dos lados y se acondicionaba el patio al continuarse las paredes exteriores a modo de muro de cerramiento del patio. Se construían de adobe con vigas de madera, con una disposición bastante ortogonal de las habitaciones. Desde la entrada se accedía a un vestíbulo que comunicaba con el patio, compartiendo la planta baja con la cocina, los almacenes y a veces con una pequeña cámara. En la planta alta y última se encontraban las habitaciones, a veces una sala mayor que hacía las veces de salón. La cubierta era plana y transitable, y se utilizaba para secar las cosechas o tomar el aire. Los cerramientos subían hasta formar un parapeto que impedía la caída desde la azotea.
La casa cuadrada, también con patio, es la variante urbana de la casa circular.
Las granjas eran edificaciones especiales por su actividad. Suponían una serie de estancias y muros entrecruzados que dejaban patios abiertos para la realización de las actividades agrícolas. En algunos de ellos se excavaban pozos como silos y cisternas, recubriéndose sus paredes con fábrica de piedra o adobe. Algunas granjas, como la del Tell Hassuna, formaban pequeños pueblos, típicos del final del Neolítico.
Construcción
Fuese cual fuese el sistema constructivo elegido, ni en el centro ni en el sur de Mesopotamia se utilizaron cimientos, dado lo pantanoso de los terrenos.1
Sistema abovedado
La arquitectura mesopotámica ha pasado a la Historia como un sistema de muros de carga. Utilizaban arcos y bóvedas que construían sin cimbra, apaisando los ladrillos para que no cayeran al ser colocados, o rellenando el espacio entre dos muros de barro y paja hasta que la bóveda estuviera terminada; este sistema daba lugar a espacios estrechos y largos. Para esto utilizaban en ladrillo, que inventaron al igual que el arco, y el adobe. Esmaltaban los ladrillos para grandes ocasiones, y componían mosaicospintados en vivos colores. Los muros portantes no permitían ventanas, y la luz era cenital.
No obstante, también construyeron con vigas y pilares, siendo habituales en construcciones monumentales las columnas del apreciado cedro de las montañas del Líbano. Se conoce de las culturas mesopotámicas el capitel eolio, una de las influencias de los órdenes griegos.
Con este sistema se construía la estructura basándose también en un muro portante y de cerramiento exterior, apoyando las vigas en él y en unos pilares de madera interiores, que se aprovechaban para situar el perímetro del patio. La repetición de este método creaba el edificio, rellenándose los huecos y la cubierta o techo de adobe.
El medio ambiente esta íntimamente relacionado a la arquitectura, pero esta es un proceso transformador de la realidad, siendo a su vez una actividad que produce un impacto en el medio ambiente. Utiliza al medio ambiente de diversas maneras, ya sea a favor o para establecer algún tipo de vínculo, entre la arquitectura y el medio ambiente. Podría establecerse ciertos niveles de implicación, la intensión de relacionar ambos conceptos puede ir desde una intención de relación puramente visual entre formas del paisaje y las de la edificación o bien puede ser el caso de una construcción únicamente bioclimática. Por estos motivos se puede decir que los temas entre arquitectura y medio ambiente pueden llegar a dos conceptos fundamentales, a su vez integrados uno del otro. Arquitectura sostenible o ecourbanismo; Toma en cuenta los recursos naturales, y con su construcción no pone en peligro los elementos del medio ambiente. Hace mucho énfasis y reflexión sobre el impacto ambiental y de todos los procesos implicados en una vivienda. Estos procesos van desde los materiales con los que fueron construidos hasta las técnicas de construcción, la ubicación de la vivienda y su impacto en el entorno, el consumo energético y el reciclado. Arquitectura bioclimática, arquitectura adaptada al medio ambiente, de igual manera hace reflexión sobre el impacto ambiental que provoca en la naturaleza, hace reducción de la contaminación y minimiza el uso de la energía eléctrica. Tiene gran empeño en humanizar el entorno, tratando de encajar dentro de un sistema general de sostenibilidad. En caso de que la arquitectura no se integre a ninguno de estos conceptos, ni tome en cuenta el medio ambiente, pueden acarrear un impacto ambiental o bien podríamos llamarle, un conjunto de problemas ambientales. Por ejemplo, las edificaciones se desarrollan sin tener en cuenta el concepto de integración con el medio ambiente, esta situación se ve influenciada por la voluntad de la sociedad que la vive, y de los profesionales que la construyen, la posibilidad de aprovechar, hacer caso omiso o destruir, las capacidades que el mismo proporciona. Los problemas ambientales, dependen de las pautas que se tomen a la hora de la construcción, y del proceso que englobe toda su ejecución. Para evitarlos es de vital importancia la adecuación de las edificaciones a las condiciones naturales específicas de cada lugar sobre el que se vaya a actuar, y a la relación con la globalidad.
La Arquitectura es un acto humano que invade y desplaza el ecosistema natural. El orden biológico es destruido cada vez que eliminamos las plantas nativas para construir edificios e infraestructuras. El objetivo de la arquitectura es crear estructuras para dar hogar a los seres humanos y sus actividades. Los seres humanos forman parte de los ecosistemas de la tierra, a pesar de que tendemos a olvidar eso.
Lógicamente, la arquitectura tiene que tener una base teórica que comienza con el ecosistema natural. El acto de materiales de construcción se ordena de forma muy específica, y los seres humanos generan un orden artificial a partir de los materiales que se han extraído de la naturaleza y transformados en distintos grados.
Algunos de los materiales más utilizados hoy en día, tales como la placa de vidrio y el acero, requieren intensos procesos de uso energético y por ende contienen altos costos de energía incorporados. Lo que no puede ser la base de cualquier solución sustentable, a pesar de toda la publicidad de la industria.
El agotamiento de recursos y una inminente catástrofe ecológica son consecuencia del desprendimiento de la naturaleza, y una fe ciega en la tecnología para solucionar los problemas que esta crea.
La teoría arquitectónica, en el sentido entendido por este curso, es un marco de trabajo que estudia los fenómenos arquitectónicos utilizando la lógica y los métodos de experimentación científica. Muchos experimentos han sido realizados por otros, y nosotros los vamos a aplicar en la arquitectura. La teoría proporciona un modelo que explica las investigaciones y observaciones sobre la forma y la estructura.
Una teoría exitosa ayudará a interpretar lo que hace un arquitecto, a pesar de que cada arquitecto probablemente tendrá su propia motivación y explicación. No obstante la teoría nos permitiría comparar entre los diferentes tipos de edificios, y para evaluar cómo ellos se conectan a sus usuarios y la naturaleza. Podemos entender cómo un edificio se produjo, y cómo se conecta e interactúa con su entorno.
También sería bueno si la gente común, no sólo arquitectos, pudiesen entender la teoría arquitectónica, y por lo tanto debe ser formulada con ese objetivo en mente. La ventaja es que la gente común va a habitar los edificios, mientras que los arquitectos pueden optar por vivir y trabajar donde quieran. Otro punto crucial es que la mayoría de la actividad de construcción es, y siempre ha sido, la edificación de asentamientos improvisados construidos por los propios. Las personas, no arquitectos, construyen estas estructuras.
Christopher Alexander ha sido pionero en la teoría del orden por el hombre. Se basa directamente en el orden natural, por lo que no existe contradicción ni confusión entre los dos tipos.
Alexander formuló cinco supuestos clave, que le permitieron dedicarse a su trabajo.
(1) El orden natural y artificial se basa en los mismos mecanismos para su funcionamiento. (2) El orden natural es la auto-organización y auto-corrección. Lo que observamos allí es porque funciona.(3) El orden artificial no es necesariamente una auto-corrección, o tal vez se trata de una escala de tiempo generacional para que los individuos no lo noten. Como resultado de ello, los seres humanos pueden hacer cosas para el medio ambiente natural y construir edificios y estructuras que dañan el mundo. No es fácil de diagnosticar lo que es bueno y distinguirlo de lo que es malo.(4) Es posible utilizar la ciencia para crear herramientas de diagnóstico para lo que es bueno y malo en la creación humana - en la forma en que afectan el medio ambiente natural, incluyéndonos, los humanos.(5) Podemos utilizar el cuerpo humano como un instrumento detector de lo que es bueno y malo en la arquitectura. Supuesto básico: el sentimiento humano es universal, y la gente comparte el 90% de las respuestas, incluso si las personas vienen de diferentes culturas y orígenes.
Para hacer buenos edificios, necesitamos una visión del mundo, una concepción que el mundo es saludable y que nos permite entender las cosas profundamente. Una cosmovisión sana se basa en la conectividad con el mundo: conexión directa con el orden del universo y de los procesos naturales, ya que se están produciendo continuamente.
Lo contrario – desprendimiento – conduce a una situación peligrosa donde las personas analizan una situación como mecanismo aislado del mundo. Este es un modelo de un edificio o de una ciudad como una máquina. La ciencia moderna es culpable de contribuir a esta desconexión de la naturaleza, ya que los modelos científicos son necesariamente autónomos y de alcance limitado – de lo contrario, sería inútil.
La ciencia nos da un excelente ejemplo de cómo funciona algo como un sistema mecánico. No obstante, esto no es una descripción completa de los casos, incluso de los que si entendemos bien. Y hay un gran número de instancias en que ignoramos cualquier descripción mecánica del todo de un fenómeno observado.
Lo que está completamente ausente de una cosmovisión estrictamente mecanicista es la conciencia humana, nuestra relación personal y emocional con el universo. Esto puede que no importe en la investigación de algunos problemas técnicos, pero es de suma importancia para las cosas que nos afectan, como la arquitectura. Otra consecuencia importante es la falta de valor en una visión mecanicista del mundo. Un ser humano conectado con el universo sabe la diferencia entre lo bueno y lo malo, lo verdadero y lo falso, hermoso y feo. Estas cualidades no son relativas y no son cuestiones de opinión. Un consumidor desconectado de los valores naturales, por contraste, puede ser alimentado con productos tóxicos y se le hace creer que son buenos.
La salida del presente, una vista muy restringida del universo es el desarrollo de un estado inmensamente más conectado entre los seres humanos y su medioambiente. Se presta atención a lo que nos afecta recíprocamente con el mundo, cuando estamos conectados firmemente.
Siguiendo este razonamiento, las personas han compartido una base para el juicio, y de manera intuitiva juzgan si algo tiene orden o vida, y esperan que su reacción intuitiva sea el 90% compartida entre las culturas y las distancias. En esta nueva visión del mundo, el ornamento juega un papel fundamental para conectarse los seres humanos con el objetivo del mundo. El ornamento está íntimamente relacionado con la función, en el sentido no mecanicista.
Deseamos considerar la arquitectura y la producción de artefactos humanos también como componentes esenciales de los ecosistemas naturales. El orden y la vida están relacionados. Las cosas naturales tienen un orden intrínseco, y la vida, que normalmente conocemos y entendemos es simplemente una extensión de ese orden. Por esta razón, las construcciones humanas no deben dañar o contradecir el orden natural.
Los ecosistemas de la tierra (muchos de los cuales están conectados entre sí) contienen, y están contenidos por otros componentes que no metabolizan ni se replican. Sin embargo, cada capa del sistema es interdependiente. Esta característica de la vida en los objetos y situaciones inanimadas surgen de su grado de orden natural, y el cuerpo humano ha desarrollado mecanismos para detectar ese orden. Por lo tanto, no es sorprendente sentir que algo está "vivo", debido a sus propiedades geométricas, a pesar de que el objeto no es biológico.
Los organismos biológicos tienen las características adicionales del metabolismo y la replicación. Una consecuencia muy simple de pensar que un edificio es una entidad "viva", que requiere reparación y restauración. Esta analogía con el metabolismo nos aleja de un principio central de la arquitectura industrial del siglo XX: la búsqueda de materiales permanentes y resistentes al clima. Esta búsqueda se ha vuelto muy cara. Pero, lo peor es que niega las cualidades de la vida. Materiales que en realidad producen que los edificios estén en armonía con los organismos biológicos. Por ejemplo, el complejo de la capilla de Ise en Japón es reconstruido cada 20 años.
El Ise Shrine: Deconstrucción. Croquis por Miller Yee Fong, Arquitecto. Imagen cortesía de The Huffington Post
Los edificios también participan en la replicación: si un lenguaje de formas es adoptado por otros constructores, entonces, el edificio prototipo original se repite en más copias, no exactamente iguales, pero con la misma información "genética".
Puesto que la percepción de algo como "vivo" se debe a una fuerte conexión con la mente y el cuerpo, hay un efecto recíproco: el objeto, lugar o configuración nos hace sentir más vivos. Es posible encontrar infinidad de artefactos, edificios, espacios urbanos que se sienten "vivos" y que a su vez nos hacen sentir "vivos". Ellos siempre vienen de tradiciones vernáculas y casi nunca desde el diseño.
La calidad de vida percibida viene de configuraciones geométricas específicas, es posible descubrir reglas que forman una calidad de vida. Incluso en los ejemplos de objetos y lugares no tradicionales del siglo XX que se perciben con propiedades de "vida", la vida viene de su geometría. No se basa en conceptos o imágenes, o modas. Al conectarse a la unidad, sentimos que nos estamos conectando directamente con su creador, quien, por lo tanto, no se esconde detrás de cualquier idea o ideas que contaminan su legítimo carácter.
Para obtener un entendimiento genuino de la arquitectura, es útil recurrir a la aproximación que los científicos emplean para descubrir los secretos de la naturaleza.
Edward Wilson describe lo que logra la ciencia:
(1) Recolección sistemática de conocimiento sobre el mundo, el cual se organiza y se condensa en los principios más básicos posibles. (2) Los resultados deben pasar la prueba periódica de verificación independiente. (3) Ayuda a cuantificar la información, entonces, los principios pueden utilizar modelos matemáticos. (4) La condensación de la información por medio de la sistematización y clasificación ayuda en el almacenaje de esta. (5) La garantía de la verdad viene de los concilios: los vínculos horizontales a través de diversas disciplinas.
El concilio actúa como una prueba de solidez para una teoría. Dentro del mismo, una teoría puede parecer buena, incluso cuando contiene fallas fundamentales. La consistencia interna puede ser engañosa ya que podría llevar a varias suposiciones falsas de una manera muy convincente. Normalmente debemos ser capaces de pasar de una teoría sólida a una que actúe en un dominio distinto. Si hay una contradicción, entonces algo está mal. Podría ser que no existe una barrera, pero una gran diferencia, en cuyo caso que necesita ser llenado.
La teoría de la arquitectura se puede formular y verificar mediante dos mecanismos: la hipótesis interna que se verifica en repetidas ocasiones, y concilios externos vinculados a otras disciplinas que tienen una base verificable. Estos incluyen las ciencias puras.
La buena arquitectura no es en realidad una disciplina reduccionista y debe ser necesariamente una disciplina sintética. Si se aplica de manera reduccionista, entonces, es probable que contenga errores que dañan el medio ambiente. Ser adaptable significa sintetizar muchas respuestas diferentes a las necesidades humanas y el orden natural.
Lo más importante es que la arquitectura debe estar directamente relacionada con la evolución humana, las necesidades físicas del organismo, y debe usar la información de acuerdo a la cultura evolucionada. Dejar de lado los orígenes biológicos de necesidades humanas separa la arquitectura del mundo y del comportamiento de la humanidad. El arquitecto debe diseñar un edificio que haga que la gente común se sienta cómoda, y no que simplemente le guste a los arquitectos. Asimismo debe adaptarse a su ámbito, que no este diseñado para otro lugar, o para ningún lugar.