miércoles, 9 de noviembre de 2016

Los tableros multitouch para arquitectos de ideum

Tableros Multitouch de ideum - AutoCad
Recuerdo lo ufano que andaba cuando trajeron a casa mi primera – y última – mesa de dibujo. Faltaba como mes y medio para entrar en la escuela y sentado allí, subiendo y bajando el paralex, ya me veía arquitecto. Coincidió además en época de mudanza, y en la nueva casa me correspondió la habitación más grande porque era la única en la que entraba esa pedazo mesa. Hasta allí me retrotraje cuando vi los tableros multitouch que fabrica ideum.
De trabajar mirando hacia abajo pasamos a mirar de frente, y quien sabe si dentro de no mucho la idea triunfará y nos tocará de nuevo inclinar la cabeza. Ideum es una empresa que se dedica entre otras cosas a fabricar pantallas multitouch de grandes dimensiones, en formato mesa y pared sobre todo. Pensadas inicialmente para utilizarse en exposiciones y museos, a día de hoy hasta tiene modelos especiales para cafeterías donde se pueden apoyar las consumiciones sin problema.
Entre todos los tableros multitouch que ofrecen, la Drafting Table quizás sea el que mejor se ajusta a nuestras necesidades. Se puede adquirir en tres tamaños diferentes – 46, 55 y 65 pulgadas – con resoluciones hasta 4K y con la superficie de trabajo inclinada 30º sobre la horizontal. Incorpora un procesador Intel i7 Quad Core a 3.2GHz, tarjeta gráfica DDR5 NVIDIA de 2Gb, 8 o 16Gb de memoria RAM y disco duro SSD de 500Gb. Cuenta con entrada ethernet, wifi, Bluetooth e incluso WiDi de modo opcional, además de puertos HDMI y USB, y entrada minijack para micrófono y auriculares.

Tableros multitouch para arquitectos de ideum

El sistema operativo por defecto es Windows 10, y la pantalla permite hasta 60 puntos táctiles de forma simultanea, lo que facilita que varias personas estén trabajando a la vez, además de contar con un sistema que elude los errores que se pudiesen producir al posar la palma de la mano sobre la pantalla.
Tableros Multitouch de ideum - Especificaciones

Tableros Multitouch de ideum - AutoCad

ARQUITECTURA Y LA FISICA

Arquitectura
y la Fisica

Que es Arquitectura

La arquitectura es el arte y técnica de proyectar y diseñar edificios, otras estructuras y espacios que forman el entorno humano.
Hay relación entre la física y la arquitectura en:
La inovacion de nuevos materiales para construir y diseñar.
Como el uso de diferentes tipos de vidrio en los exteriores de los edificios o los diseños metálicos
La relacion
Arquitectura- Fisica

Es imposible construir o
diseñar un edificio o una
casa sin la presencia de la
fisca.


en la arquitectura
Funciones que tiene la fisica
Hacer diseños nuevos, diferentes, y que la estructura del edificio siga siendo segura.
Por ejemplo los edificios con pisos de vidrio, los inventos de nuevos materiales e innovaciones fisicos hacen que un material resista mas de una manera por la forma de su posición y así facilitan el trabajo a los arquitectos .
Otra función es que puede aportar mayor eficiencia energica, como las estructuras
de vidrio. Como el vidrio calienta puede
ser eficiente en el invierno como método natural de calefacción y en el verano se
abren las puertas de vidrio para tener
mejor ventilación.
Un método muy utilizado en las oficinas en España
La colaboración entre Física y Arquitectura comienza con la investigación y desarrollo de nuevos materiales susceptibles de ser utilizados en edificios, existe una amplía gama de materiales utilizados en el exterior de los edificios: vidrio, aplacados cerámicos, láminas de titanio, zinc o acero inoxidable, paneles de aluminio; composites plásticos, etc
Así como la física se puede encontrar en todo lado y es esencial en la mayoría de los campos, es casi imposible imaginarse el desarrollo de la arquitectura sin la presencia de la física, desarrollando nuevos materiales y técnicas de construcción.
Transcripción completa

miércoles, 2 de noviembre de 2016

¿En qué se parecen un médico y un arquitecto?

Todos imbéciles. Siempre olvidan la escalera de las casas”. Así definía Flaubert la palabra arquitecto en su Diccionario de tópicos. Y así -a falta de la voz médico, que no sale-, definía la palabra medicina: “Burlarse de ella cuando se está bien”. Lo primero es obviamente una boutade. Lo segundo, sin embargo, tiene mucho de verdad de Perogrullo, es decir, de verdad.
Lo curioso es que donde dice medicina tal vez cabría decir también arquitectura, una disciplina de la que, efectivamente, una sociedad tiende burlarse cuando todo va bien. Aunque pague su derecho a la risa a precio de oro mediante sus impuestos. Todo cambia cuando la salud se quebranta y se busca arquitectos que no traten de cerrar las heridas con bótox.
Dedicadas a intervenir, sanear y suturar, la arquitectura, el urbanismo y la medicina tienen más en común que el simple léxico (que es todo menos simple: ya conocemos el resultado de las metáforas médicas aplicadas, por ejemplo, a la política). En su último ensayo, La Nueva Ilustración. Ciencia, Tecnología y Humanidades en un mundo interdisciplinar(Edicones Nobel), el físico e historiador de la ciencia José Manuel Sánchez Ron rastrea la relación entre disciplinas recurriendo a la anécdota y a la categoría.
Por el lado anecdótico, recuerda cómo para bautizar un nuevo macrocompuesto químico del carbono se creó el término fulereno (o fullereno) por el parecido de su geometría con la de las cúpulas geodésicas de Buckminster Fuller. O se detiene en los tiempos en que alguien como Christopher Wren podía, en el siglo XVII, no solo proyectar la catedral de San Pablo en Londres sino trabajar como matemático en el problema de Kepler, realizar como fisiólogo experimentos sobre la transfusión de sangre o enseñar astronomía en Oxford.
Por el lado de las categorías, entretanto, Sánchez Ron establece un paralelismo entre medicina y arquitectura que va más allá de su vocabulario compartido. “En algunos aspectos”, dice, "la arquitectura se asemeja a la medicina. Esta se mueve entre la ciencia y la técnica, pero no se puede reducir a ambas, ya que al ser su objeto las personas, su salud, debe adentrarse también en los alambicados territorios de la psicología, e incluso de la ética. Algo del estilo se puede decir de la arquitectura, en la que su innegable dimensión artística se fundamenta en bases tecnológicas (a su vez, informadas, o dependientes, de la ciencia), pero también en la sociología, la geografía o la estética, todo al servicio de las personas que son los destinatarios últimos de las construcciones que producen los arquitectos”. Verdad de Perogrullo, pero verdad. Tan fácil de olvidar. Tan olvidada a veces.
Con un pie en el arte y otro en la técnica, la arquitectura se mueve con frecuencia al ritmo que marca el péndulo de la economía. En tiempos de bonanza triunfa la cirugía estética. En tiempos de crisis, la medicina familiar. Cuando pase la fiebre veremos si hemos aprendido algo en este obligatorio viaje por el túnel de la ética y la psicología. Comprobaremos también si la luz al final de ese túnel es la del centro de salud o la de la corporación dermoestética. O la del equilibrio. En la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad. Etcétera.

Arquitectura bizantina

Se denomina arquitectura bizantina al estilo arquitectónico que estuvo vigente durante el Imperio bizantino (Imperio romano de Oriente) desde la caída del Imperio romano de Occidente en el siglo V. La capital del Imperio de Oriente era Constantinopla (Constantinopolis o ciudad de Constantino), cuyo nombre anterior fue Bizancio y, actualmente, Estambul, y ello desde el año 330, momento que otros autores fijan como el inicio de la arquitectura bizantina.
La arquitectura bizantina se inscribe dentro del marco del arte bizantino, y abarca pues un largo espacio de tiempo, que se inicia en el siglo IV y al que pone fin abruptamente la caída de Constantinopla en manos de los turcos otomanos en 1453, ya en el siglo XV. Debido a su dilatada duración en el tiempo, suele dividirse para su estudio en tres períodos diferenciados: un período inicial, un período intermedio y un período final.
Por lo que respecta al marco geográfico en el que se produce el estilo arquitectónico bizantino, éste coincide en líneas generales con la extensión geográfica del Imperio bizantino, con lo que fue cambiante en el tiempo en razón de las circunstancias históricas y políticas de dicho reino a lo largo de los más de diez siglos de vigencia de dicho estilo. No obstante, las zonas de mayor presencia de la arquitectura bizantina se corresponden con los territorios de las actuales Turquía y Grecia, sin olvidar BulgariaRumania y amplias partes de Italia, junto con Siria y Palestina. Además, como resultado de la expansión del cristianismo entre los pueblos eslavos llevada a cabo a partir del siglo VIII por la Iglesia Ortodoxa bizantina, la arquitectura bizantina se extendió por las actuales UcraniaRusia y Bielorrusia, pasando algunos de sus elementos arquitectónicos (como por ejemplo las cúpulas abulbadas) a convertirse en una seña de identidad de las iglesias ortodoxas, que han sido mantenidas hasta la actualidad.
Por otro lado, el arte bizantino fue un arte de tipo oficial,1 en función de las relaciones del poder eclesiástico con el poder civil, que se sustentaba con el apoyo de la Iglesia. Y la propia existencia del Imperio bizantino se vinculó a la expansión de la fe ortodoxa y del arte bizantino.2
En razón de las circunstancias históricas y de la propia zona geográfica en que se generó y en la que tuvo presencia, la arquitectura bizantina recibió, sobre una base formada esencialmente por la arquitectura romana, fuertes influencias de otros estilos arquitectónicos, especialmente de estilos procedentes de la zona de Oriente Medio. Por otro lado, además de la ya apuntada influencia en los estilos arquitectónicos de países relacionados con la Iglesia Ortodoxa, debe destacarse que desde la zona de Rávena, en Italia, en su extremo occidental de distribución, influyó en la arquitectura carolingia y, a través de ésta, en la arquitectura románica, a la vez que desde el sur de Italia, especialmente en la zona de Sicilia, aportó alguna de sus características a la versión adaptada en la zona de la arquitectura normanda, que era una de las variantes de la arquitectura románica.
Algunas de las características distintivas de la arquitectura bizantina son, además de la forma ya indicada de las cúpulas, el uso del ladrillo como material constructivo en sustitución de la piedra, el uso masivo de los mosaicos como elemento decorativo en sustitución de las esculturas, la mayor elevación de los edificios como resultado del realce de las cúpulas, y el hallazgo de un sistema que permite conjugar el uso constructivo para dichas cúpulas, de un soporte de planta cuadrada, pero que permite el remate mediante un tambor en una cúpula redonda, en muchas ocasiones con prolongación de un alero ondulado.

Arquitectura del Renacimiento

Arquitectura del Renacimiento o renacentista es aquella diseñada y construida durante el período artístico del Renacimiento europeo, que abarcó los siglos XV y XVI. Se caracteriza por ser un momento de ruptura en la Historia de la Arquitectura, en especial con respecto al estilo arquitectónico previo: el Gótico; mientras que, por el contrario, busca su inspiración en una interpretación propia del Arte clásico, en particular en su vertiente arquitectónica, que se consideraba modelo perfecto de las Bellas Artes.
Produjo innovaciones en diferentes esferas: tanto en los medios de producción (técnicas de construcción y materiales constructivos) como en el lenguaje arquitectónico, que se plasmaron en una adecuada y completa teorización.
Otra de las notas que caracteriza este movimiento es la nueva actitud de los arquitectos, que pasaron del anonimato del artesano a una nueva concepción de la profesionalidad, marcando en cada obra su estilo personal: se consideraban a sí mismos, y acabaron por conseguir esa consideración social, como artistas interdisciplinares y humanistas, como correspondía a la concepción integral del humanismo renacentista. Conocemos poco de los maestros de obras románicos y de los atrevidos arquitectos de las grandes catedrales góticas; mientras que no sólo las grandes obras renacentistas, sino muchos pequeños edificios o incluso meros proyectos, fueron cuidadosamente documentados desde sus orígenes, y objeto del estudio de tratadistas contemporáneos.

Períodos

La Arquitectura del Renacimiento estuvo bastante relacionada con una visión del mundo durante ese período sostenida en dos pilares esenciales: el clasicismo y el humanismo.
Hay que destacar que los ideales y valores renacentistas no pudieron surgir totalmente desvinculados del acervo medievalque le precedió, sin embargo, los conceptos que subyacen a este estilo arquitectónico se construyeron sobre la consciente y efectiva ruptura de la producción artística de la Edad Media, en especial del estilo gótico.
Podemos analizar las siguientes características generales:
  • Búsqueda del ideal clásico: A través del clasicismo, los hombres del Renacimiento miraban hacia el mundo greco-romano como modelo para su sociedad contemporánea, buscando aplicar en la realidad material cotidiana aquello que consideraban que pertenecía a un mundo más idílico que real. En este sentido, la Arquitectura, en especial, intentó concretar conceptos clásicos como la belleza, surgiendo así la teorización y ordenación del movimiento, fundamentado en la Arquitectura clásica griega y romana.
  • Visión profana sobre temas religiosos: Los valores clásicos, desde el punto de vista del Cristianismo, de enorme influencia en este período (teniendo en cuenta que el Renacimiento surge en Italia, donde la presencia de la Iglesia Católica fue decisiva para el Arte), eran considerados paganos y de carácter pecaminoso.
  • Influencia de la naturaleza: La naturaleza era vista como la creación suprema de la obra de Dios y el elemento más próximo a la perfección (otro de los ideales que había que buscar a través de la estética clásica). Así, se pasa de la búsqueda de la inspiración en la naturaleza, a la inspiración en las formas de la propia naturaleza, tal como proponen los clásicos, convirtiéndose esto en un valor autónomo.
  • Antropocentrismo y humanismo: Además de la naturaleza como creación perfecta, se vuelve la mirada al ser humano: se deja atrás el teocentrismo medieval para entrar en el antropocentrismo. El hombre se analiza, en vez de como ser creado a imagen y semejanza de Dios, como medida y referencia del Universo. Así, será el objeto central de la manifestación artística, con una importancia aún mayor que durante la Antigüedad clásica.

La importancia de la perspectiva[editar]

Plaza del Capitolio, en Roma, diseñada por Miguel Ángel, ejemplo de espacio perspectivo.
Un dato importante en la definición de espacialidad del Renacimiento es la incorporación de la perspectiva como instrumento del proyecto arquitectónico y la noción de diseño como forma de conocimiento.
La principal ruptura con el espacio medieval se produce en el momento en que los arquitectos del Renacimiento pasan a diseñar en sus edificios un desarrollo en el que las reglas del diseño son fácilmente asimilables por los usuarios del mismo. A partir de un análisis objetivo del espacio, presidido por un cierto sentido empírico, llegan a conclusiones que impondrán el propio ritmo del edificio y su entorno.
El dominio del lenguaje clásico, para hacer llegar estos efectos útiles en los edificios, hace posible el estudio de la perspectiva. Como resultado, surge una arquitectura insertada en un espacio perspectivo, integralmente aprehendido por el observador y cuyas relaciones proporcionales se muestran de forma analítica y objetiva.
Estas nuevas relaciones espaciales son especialmente evidentes comparadas con el espacio presente en las catedrales góticas. En ellas, la intención arquitectónica es que el observador, desde el momento en que entra en el edificio, sea dominado por el espacio e instintivamente alce su mirada hacia la cima, procurando así un movimiento ascendente en busca de la figura de Dios. En otras palabras, toda monumentalidad de este espacio gótico tiene una función, entre otras, que es poseer la voluntad del individuo y determinar sus deseos, la función de su estancia y el uso del edificio. En el espacio renacentista, la intención es justamente la contraria: el edificio no domina al individuo, sino que éste reflexiona sobre su espacialidad y la maneja. Se traslada el concepto de una arquitectura a la medida de Dios a la de una a la medida del hombre.

ARQUITECTURA DEL BARROCO

La arquitectura barroca es un período de la historia de la arquitectura que vino precedida del Renacimiento y del Manierismo; se generó en Roma durante el siglo XVII y se extendió hasta mediados del siglo XVIII por los Estados absolutistas europeos.
El término Barroco, derivado del portugués "barru", "perla de forma diferente o irregular", se utilizó en un primer momento de forma despectiva para indicar la falta de regularidad y orden del nuevo estilo. La característica principal de la arquitectura barroca fue la utilización de composiciones basadas en puntos, curvaselipses y espirales, así como figuras policéntricas complejas compuestas de motivos que se intersecaban unos con otros. La arquitectura se valió de la pintura, la escultura y los estucados para crear conjuntos artísticos teatrales y exuberantes que sirviesen para ensalzar a los monarcas que los habían encargado.
En algunos países europeos como Francia e Inglaterra y en otras regiones de la Europa septentrional se produjo un movimiento más racionalista derivado directamente del Renacimiento que se denominó Clasicismo barroco. A lo largo del siglo XVIII se fue desarrollando en Francia un movimiento derivado del Barroco que multiplicaba su exuberancia y se basaba fundamentalmente en las artes decorativas que se denominó Rococó y se acabó exportando a buena parte de Europa.
Cúpula de la Basílica de San Pedro de Roma.
Contrariamente a las teorías según las cuales el movimiento barroco surgió a partir del Manierismo, fue el Renacimiento tardío el movimiento que acabó desencadenando en último término el Barroco. De hecho, la arquitectura manierista no fue suficientemente revolucionaria para evolucionar radicalmente, en un sentido espacial y no sólo superficial, a partir de los estilos de la antigüedad a los nuevos fines populares y retóricos de la época del contrarreformismo.
Ya en el siglo XVIMiguel Ángel Buonarroti había anunciado el Barroco de una forma colosal y masiva en la cúpula de la Basílica de San Pedro de Roma, así como las alteraciones en las proporciones y las tensiones de los órdenes clásicos expresados en la escalera de acceso a la Biblioteca Laurenciana de Florencia, del mismo autor, y la enorme cornisa añadida al Palacio Farnese. Estas intervenciones habían suscitado diversos comentarios en su época por su brusca alteración de las proporciones clásicas canónicas. No obstante, en otras obras Miguel Ángel había cedido a la influencia manierista, por lo que fue sólo tras el fin del Manierismo cuando se redescubrió a Miguel Ángel como el padre del Barroco.
El nuevo estilo se desarrolló en Roma, y alcanzó su momento álgido entre 1630 y 1670; a partir de entonces el Barroco se extendió por el resto de Italia y de Europa.
La influencia del Barroco no se limitó al siglo XVII; a principios del siglo XVIII se desarrolló el estilo denominado Rococó, que no siendo una pura continuación del primero podría ser considerado como la última fase del Barroco.

ARQUITECTURA ISLAMICA

La arquitectura islámica (en árabe عمارة إسلامية) es un término amplio que agrupa los estilos artísticos propios de la cultura islámica desde los tiempos de Mahoma hasta nuestros días, influyendo en el diseño y construcción de edificios y estructuras por todo el mundo.2
Los tipos principales de construcciones de la arquitectura islámica son: la mezquita, la tumba, el palacio y el fuerte; aunque también se destacaron edificaciones de menor importancia como los baños públicos, las fuentes y la arquitectura doméstica.
Se dice que la columna, el arco y la cúpula son la "Santísima Trinidad" de la arquitectura islámica, ya que las tres juntas son características que le dan belleza y originalidad.

HISTORIA
En 630 el ejército de Mahoma reconquistó la ciudad de La Meca para la tribu de Quraish. El santuario santo de Kaaba fue reconstruido y dedicado al islam; la reconstrucción fue llevada a cabo antes de la muerte de Mahoma en 632 por un náufrago carpintero abisinio en su estilo nativo. Según algunos documentos el primer edificio islámico fue la casa de Mahoma en la ciudad de Medina.2 Este santuario estuvo entre los primeros trabajos de gran envergadura del islam. Las paredes fueron decoradas con pinturas de JesúsMaríaAbrahamprofetasángeles y árboles. Después las doctrinas del islam a partir del siglo VIII, basados en el Hadiz, prohibieron el uso de ese tipo de imágenes en su arquitectura, especialmente humanos y animales.
Los musulmanes, que en el transcurso de media centuria avanzaron del desierto desde el Hiyaz en Arabia hasta las columnas de Hércules en Occidente y hasta los confines de la India en Oriente, conquistaron países ya civilizados. Sus dominios alcanzaron un área mayor que la del Imperio Romano en la época de su máxima extensión y abarcaron varias naciones cuya arquitectura era diferente de la de Roma y en muchos casos bastante más antigua.3 4
En el siglo VII las fuerzas musulmanas conquistaron extensos territorios. Una vez que se establecían en la región, primero buscaban un lugar donde construir una Mezquita.5 6El diseño simple, basado en la casa del profeta Mahoma, proveyó de elementos que fueron incorporados a las nuevas mezquitas y otras construcciones por los primeros musulmanes, o adaptaron edificios ya existentes como iglesias para su propio uso.